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6.4.11

                      Érase una vez . . .


Una chica que vivía en una ciudad llamada Atlantida , esta chica era la hija de el rey de esta cuidad... Pero pasaba, que este rey era ambicioso, era malo, o quizás muy estúpido. Quería el bien para su cuidad pero solo lograba cometer errores y mas errores, era rey de esta ciudad solo por su dinero. Su hija, siempre trataba de ayudarlo en todo lo que podía... Ella siempre llevo los mejores cuidados, los mejores de la cuidad. Llego un día en que este rey enfermo; tanto que llevo hasta la destrucción de su hermosa cuidad. 


Su hija, llamada Meri, quedo encerrada en su propio castillo, no se le permitió salida pues era peligroso salir de allí. Esta llevaba un pequeño hechizo, no podría salir de allí, hasta que llegara su verdadero amor a romper una pequeña capa invisible que la apartaba del mundo. Esta nunca llego a envejecer... Pues era perfecta. Era bella , era hermosa, pasaran los milenios que pasaran ella siempre era bella y perfecta.


En otra pequeña ciudad no tan lejos de aquel castillo vivía un hombre llamado Max, este siempre ha sido un hombre trabajador, humilde, inteligente... trabajaba arreglando espejos, o haciéndolos... Este necesitaba cristal para poder trabajar, pero, siempre se lo habían llevado, y , llego un momento en que max tuvo que salir a buscar su propio cristal.. el no sabia que este se encontraba debajo de las puertas traseras de el castillo donde estaba Meri, ni siquiera habia oido de tal desastre en ese castillo, y menos de la chica que habita allí... Un dia decidio ir, a pesar de todas las advertencias que le habían dicho. En un momento que el estaba alli recojiendo cristal observo el castillo, y logro ver a una chica allí con un vestido muy hermoso, pero el solo creia que era un espejismo e ignoro lo que vio. Termino de recojer su cristal y fue a su cuidad a trabajar... Max, se lleno de curiosidad y no pudo olvidar ha aquella chica tan hermosa y empezo a preguntar por ella... Nadie quiso decirle que había pasado alli, todos le dijeron que estaba enloqueciendo, pero una viejecita, logro decirle la verdad, con buena fe.


--¡Ohh vamos!. Dígame, yo se que usted debe saber algo sobre ese castillo y sobre esa visión que tuve.


--Hijo, solo puedo decirle que allí habita una chica, pero pocos pueden verla, o , mejor dicho nadie ha logrado verla.- No hay duda de que usted sea el indicado.


--¿¿¡indicado!?? - ¿Indicado para que? 


--La chica que esta allí espera ser rescatada por su príncipe, y no hay duda de que usted lo sea. Vaya a ese castillo y solo obsérvelo...  Es todo lo que puedo decirle.


--Yo no creo en cuentos de hadas, pero iré a ver que pasa en ese castillo tan extraño.


Max, estuvo vigiando el castillo, y con el tiempo fue observando que si era cierto que había una chica allí dentro, pero... Como podría hacer este chico para sacarla de allí, si cada hombre que tocaba esa capa se congelaba, tan solo con rozar podría congelarse la mitad de su cuerpo. Este chico lloraba, porque quería sacar a la chica pero no podía, pero estas lagrimas se convirtieron en ángeles... Y fueron los que guiaron a max, así este chico fue de nuevo a este castillo, puso toda su confianza y fe. Este chico paso sobre aquella capa y logro salvar a Meri, entonces salieron del castillo y todos se rindieron a sus pies... Este castillo se convirtió en el castillo precioso de antes, hecho de cristal con unicornios de vigilancia... Aquí dentro los guía la magia y las luciérnagas... Ya no existía el mal, todo era para el bien.  Meri y Max vivieron felices para siempre en su castillo de cristal... Fin 

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